Amaneció como todos los días de verano.. semi arrebolado, con una bruma matutina nebulosa, suave y perfecta con olor a mojado... me levanto con el pie derecho con la firme convicción que eso asegurará un mejor día a pesar que soy zurda...es viernes y me esperan los faldeos pre cordilleranos del cajón del maipo como todas las semanas hace meses, bajo rauda por la escaleras, me tomo un chocolate con leche y se me viene a la mente mi madre, mi viejita un poco desmemoriada pero con esa vitalidad que heredo de nuestros genes mediterraneos.. hoy es el día en que cobra su pensión y va de compras.. la llamo y negocio el horario para acompañarla pero insiste, debe ser hoy y en la mañana me dice.. cuelgo y un sentimiento sombrío me agota... culpa.. debo dejar mi encuentro del alma semanal por acompañarla a la hora que ella desea... estoy casi convencida de que debo transar y una voz firme y suave en mi interior me canta que no, que para entregar a los demás debo amarme, mimarme y priorizarme antes de todo. Siento tristeza de sentir culpa, siento una dualidad incomprensible.. me invade pero a las horas y luego de una sanación increíble y una angustia que no sé de donde brotó, me dije.. tu eres tan importante, tu eres mi amor y si tu estás bien todos a tu derredor lo estarán....
descubri que a veces somos buenos y generosos con todos menos con nuestro ser que muchas veces por ser aceptados y queridos entregamos hasta el agotamiento.. si estás en el proceso de aprender a decir que no, enfocate y sé firme....
- Alo Mamá? hola, no podré acompañarte esta mañana... no puedes en la tarde?. bien.. yo tampoco... no te complica? lleva una lista para no comprar de más.. cuidate a la salida del banco... si... si.. yo tambien te amo......
Esta historia puede parecer algo trivial pero un pequeño cambio diario puede cambiar tus condicionamientos.....
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